Un hombre puede caer en el amor lentamente

Un amor como el nuestro puede convertir cualquier sueño en realidad, hacernos volar, tocar el cielo y caer sin miedo, que nada nos matará. Si me dieran a escoger entre la eternidad o un minuto más a tu lado, elegiría un minuto más contigo porque la eternidad sin ti no tendría valor. Fiel a la naturaleza del cangrejo, el hombre de Cáncer ama el mar. Si puedes, planea una cita en la playa. Si no hay un océano cerca, entonces trata con una bahía, un estanque o un lago. El hombre Cáncer es un signo de agua y puede ser debido a esto que es atraído intuitivamente hacia ella. ️ 7 Estrategias Infalibles para Enamorar A Un Hombre En La Cama 🔥 Enamorar a un hombre a veces puede ser una tarea complicada, pero no todos los hombres son iguales, y la mayoría de ellos tienen los mismos patrones en cuanto al sexo se refiere, por eso a continuación te enseñaré 7 formas de saber como enamorar a un hombre en la cama para hacer el amor en caso de que tu relación con ... 3.8.1. La salvación del hombre está en el amor y a través del amor. Es más, logró entender que el amor trasciende a la persona física del ser amado, incluso si el ser querido no sigue vivo, incluso, el autor relata que de haber sabido que la mujer amada estaba muerta,hubiese seguido entregándose, a la contemplación de su imagen. 3.9. 🤓La indiferencia en el amor. El estado de indiferencia o apatía se define más comúnmente como una falta de sentimiento, emoción, interés o preocupación. En el extremo, un individuo apático tiene una ausencia de interés o preocupación por la vida emocional, social, espiritual, filosófica y / o física y el mundo. tocar un hombre con conocimiento te asegura una velada intensa y feliz. Viste Sexy. Usa tu ropa interior más sexy y diviértete al hacerlo. Desnúdate lentamente y juega traviesa frente a él. Esto hará que te ruegue que le hagas el amor. Establece un Ambiente Adecuado para Enamorar a un Hombre. El temor al hombre – un gran obstáculo. El temor al hombre puede ser uno de los más grandes obstáculos para servir a Dios, y la mayoría de nosotros lo tiene muy arraigado en su naturaleza. Se manifiesta de diferentes maneras en las distintas personalidades, pero siempre está presente.

Nelkenherz: parte 1/2

2020.05.15 06:47 DanteNathanael Nelkenherz: parte 1/2

NELKENHERZ


Las escaleras están frescas con heridas mientras sube escalón a escalón, poco a poco la obscuridad esclareciendo en sus viñetas oculares, volviendo a respirar con tranquilidad. Y aunque presentemente se encuentre solo, en su corazón lleva la compañía de todo el mundo.
La encuentra limpiando claveles en el estanque del jardín. Se pone de puntitas y trata de evadir las recientes flores y frutos caídos de las jacarandas que cubren la casa de la extraña lluvia tardía. Las obscuras ramas dibujan hipotrocoides en el aíre. Gorriones con la cabeza rojiza surfean el flujo etéreo que pasea sobre la ciudad, hacía el moribundo sol, la niebla ascendente pintada más y más de naranja en el horizonte hasta esfumarse en espirales concéntricos. . . . Pero antes de llegar a ella, ve la suavidad y lentitud con la que lava cada pétalo—del rojo pasan al rosa dentro del agua. A su lado apenas queda un par. Acercándose un poco más, las pieles de los irregulares pétalos revelan haber sido artificialmente teñidos con un rojo escarlata. Lentamente, todavía de puntitas, la abraza por detrás, un beso en la mejilla, un silencioso “ya estoy en casa, cuéntame.”
Termina de lavar los últimos claveles, los amarra en un ramo con la liga de su cabello, exdorado y cayendo en gravedad disminuida, seguramente por la presión atmosférica, y por fin le deja ver sus ojos, su mirada decaída. Una serie de jalones cardiacos le hacen instantáneamente besarle la frente y abrazarla. Pequeñas aglomeraciones de tristeza liquida empiezan a bajar por sus mejillas. Ambos se paran al mismo tiempo, petricor acercándose cada vez más. Deja que ella tome el ramo. Lo sostiene cerca de su pecho, manchando su azul uniforme. Caminan hacía la puerta trasera, entrando silenciosamente a casa.
La luz permanece apagada. A través del estudio hay veladoras que él empieza a encender, mientras ella regresa del almacén con un jarro acampanado de vidrio. Dentro de él coloca las flores, agua y unas cuantas lágrimas. Cuando la ultima veladora ha sido despertada, el pequeño cofre, Cuauhxicalco—que le sorprende aún funcioné después de tanto tiempo, especialmente al ser su primer proyecto de carpintería, regalo de su primer aniversario—ya descansa en sus blancas y temblorosas manos. Se acerca y le desabrocha el pequeño collar de oro del cual pende una pequeña llave con las letras vanvda en el cuerpo de esta, que ahora va clink, clink, para abrir y revelar múltiples chalchihuites, jades y serpentinas. De su bolsillo saca 3 jades. Las lágrimas dentro de él no pueden ser contenidas por mucho más tiempo, pero da su todo para seguir mirando en silencio. Ella toma un pétalo de clavel y envuelve una de las piedritas en él. Tan pronto como introduce las tres piedritas se deja caer, él apenas si la alcanza.
La sienta en el sillón de vinilo negro, su favorito, en la esquina del estudio. Toma otra silla y se sienta frente a ella. Después de un minuto, comienza a hablar.
“No fueron 3.”
“Oh. Gracias a Dios. . . .” La tristeza viene ahora a ser reemplazada por curiosidad. “¿Entonces por qué pusiste tres piedritas dentro del cofre?”
La lluvia llega al techo sobre sus cabezas. Su pequeño entra a la habitación, buscando a sus padres, extrañado de no haber escuchado el usual tumulto en la puerta delantera.
“Cuando me llamaste y dijiste que quizás tardarías un poco más, no pensé que fuera tan grave, Cariño.”
Las manitas del pequeño toman otra silla y la arrastra hasta quedar entre ellos. Despeja el cabello de sus ojos y se amarra su casi dorado cabello con una liga que siempre lleva en la muñeca. Su mirada revela entender lo que está pasando. Coloca una de sus manitas de porcelana en la pierna de mamá y la otra en la pierna de papá, y asiente gravemente, pidiendo que continúe.
Und ich gehör dir nicht zu.
Beide klagen wir nun.
¿Dijiste algo, Preciosa?” dice mientras pasea su trapo de derecha a izquierda sobre la blanca superficie moteada del mostrador, dejando un rastro húmedo—susurros narcolépticos de caracol. “¿Has estado leyendo tus poemarios de nuevo?”
“¡Yia! Pfugeljin.”
“¿Vögelchen?” una pequeña risa. “¿Y ahora por qué soy una pequeña ave? ¿Qué hice ahora?”
“Eeeees—“ acercándose hacía él, hasta dejarse caer sobre sus hombros, rodeándolo con sus suaves y cansados brazos, recostando su cabeza en palpitante pecho de su amado, para continuar “—porque eres el que me lleva al cielo en tus alas.”
Las ultimas tormentas han dejado de caer, aunque el hombre del clima, Don Eladio, alias “Hieladio,”avisó de un frente frío que llegaría del Norte por la tarde. El un poco oxidado gallo de los vientos, siempre anunciando en sutil canción la víspera del amanecer sobre el letrero de la florería, Nelkenherz en grandes letras serif rojas sobre un fondo blanco, avisa que el viento se acerca no desde el Norte, pero del Este.
En el encuadre se puede ver la parte baja del letrero de la tienda, del cual cuelgan cuatro bulbos geométricos, uno parpadeando, a punto de morir; ambos ventanales llenos de flores por detrás. Y la gran puerta de cristal-madera obscura, de la cual sale jovial, suelta y sonriendo naturalmente a quien pase Maxine Boan. La florería le pertenece a ella y a su esposo, Kelvin Antares. Las piernas del lucero de la calle Aloe se mueven de un lado para otro por debajo de su danzante vestido mientras recoge las restantes mesas que por la mañana estaban llenas de amapolas, lirios, petunias, girasoles, rosas, margaritas, geranios, hortensias, petunias, begonias, gitanillas, azucenas, nomeolvides y claveles—los primeros del año. La cámara no puede captar muy bien todo el rango de colores por la mañana, pero ya que es tarde, bajo la luz monótona, nublada, saturada, ella brilla en el centro de la película.
Un pequeño beep avisa que ya ha terminado de grabar. La guarda dentro de los tantos bultos de su chaqueta y se levanta de la silla frente a la florería. Todos esperan ya la lluvia, pero no viene . . . espera pacientemente en las alturas para dejarse caer.
La cita es alas 19:30, en la entrada a la Posada del Sol.
Realmente no sabe lo que está haciendo. Un amigo le había recomendado trabajar con Tomas Villacorta Jr. Desde hace un año. Era un trabajo simple como este: ir y tomar video de un grupo de amigos que siempre se reunía cerca de Plaza San Pedro. Cuando la noche caía, bajo el manto matrimonial del sol y la luna, de las estrellas y el smog, se acercaban más, pagándole a alguien en la iglesia para subir a la azotea, al Hospital Juárez. Allí llevaban un tipo de ritual para comunicarse con la Planchada. Habiendo contactado previamente a la Quemada unos días antes, que había revelado el nombre de aquel malvado italiano, pidiendo que le hicieran pagar por lo que hizo, pues así lo quería la Tierra.
“Deste gafe ni la Llorona sabe. Su crimen castigado verlo he. ¿Encontréis vosotros a V.? Diz que Planchada en vida fuera duno de su cuna amante.”
“¿Eulalia ‘La Planchada’ del Hospital Juárez?”
“Con ella averar.”
Así que lo hicieron. . . . Un poco.
La Planchada estaba demasiado cansada después de la pandemia que ocurrió hace unos años. Los pacientes necesitaban demasiada atención. Incluso tuvo que ir de paso a otros hospitales para suplir con la carga a los enfermeros espectrales que allí laboraban. En sus aventuras fuera del Juárez se encontró a varios fragmentos del alma de Nightingale trabajando horas extra. Historias fueron intercambiadas y pronto Eulalia se dio a conocer en todo el mundo fantasmal benigno. (Algunos dicen que incluso el maligno, pues se apareció el fantasma de un criminal, herido, una noche en la explanada del Juárez. Eulalia lo curo y lo cuidó sin dirigirle la palabra.) Esto hizo que se arreglara de nuevo el cabello y lavara sus ropas, por lo que cuando finalmente apareció, casi no la reconocieron. Era 12 de mayo. Se sentó con ellos.
Eulalia reveló el nombre de aquel muchacho que la engaño, dejándola atrás, sola. Huyendo con aquella que finalmente llamaría esposa . . . Teodoro V.
Los chicos desaparecieron uno a uno después de eso. Él nunca lo supo.
Pero el dinero escaseaba, y el trabajo del magnate transnacional era demasiado fácil como para que pagara $10000 . . . solamente por filmar por una semana a una reconocida pareja que vendía flores y nunca daño a nadie. Demonios, incluso él mismo había ido a comprarle flores ahí a ella . . . a ella . . . varias veces. . . . ¿Qué podría pasar?
En las puertas de la Posada del Sol lo esperaba un agente vestido de basurero—es eso . . . sí, dice “prohibido penetrar a personas no autorizadas:” nice—naranja como el metro, como el cuerpo de una pluma, estoico, llenando botes despintados y oxidados de una cantidad exagerada de basura para un disfraz. Le hizo una señal de que echará el instrumento en la basura.
Bajo la acera, dando la mejor impresión de desinterés que pudiera, y aventó todo junto dentro del bote de basura orgánica. El hombre le maldijo.
Antes de llegar a casa, por curiosidad pasó de nuevo por la florería. Maxine ya había recogido todo y se encontraba dentro. En su mano una taza que al beber de ella empeñaba sus lentes. Kelvin estaba terminando de merodear en la caja, un último click antes de acercarse a Maxine, quien instantáneamente sonríe viéndole a los ojos . . . ¿fue eso una patada? No puede ver muy bien desde ahí.
Recuerda que todavía lleva puesta el arrugado disfraz, desparramándose a los lados como una masa viscosa dejada mucho tiempo sobre la mesa. Se la quitó y la desechó en el cubo más cercano. Finalmente se arma de valor para ir a saludar a la pareja, que ya van un paso afuera de la florería. El cielo aún está gris, pero ni el viento ni la lluvia tienen la presencia que se esperaba. Cuando Kelvin apaga las luces, todos los colores de la calle Aloe se dispersan a los vientos como motas de polvo. Ni una herida traería un poco de color de vuelta.
“¡Memo!” salta Maxine. Su negro cabello lacio se alza y cae lentamente en ritmo con su vestido, resaltando la luminosidad de sus dientes, rodeados de un rojo natural. Se acuerda de ella. “¿Cómo has estado? Hace mucho que no pasas por la tienda. ¿Las cosas siguen mal?”
“Si. . . . No la he vuelto a ver desde el invierno. Navidad fue la última vez que estuvimos verdaderamente juntos, desde ahí he estado estático. No sé si—“
“Memo,” interrumpe Kelvin.
“Señor,” haciendo un pequeño saludo japones, sincero y automático, con los ojos fijos en el suelo.
“Me pareces un excelente chico, Memo. Desde que venías a comprarle ramos personalizados, desde la primera hasta la penúltima vez que entraste en esta tienda, pude ver en tus ojos cuanto la amabas. Ah, no solo en tus ojos, todo tu ser rebosaba de amor, de energía.” Una pequeña pausa, sus pupilas brillantes, buscando qué decir, le dan la vuelta al mundo.
“Es repentino,” voltea a ver a su esposo, que le da el si con la cabeza. “¿No gustarías acompañarnos un poco a la casa? Me gustaría saber qué está pasando contigo y con . . . ella.”
“No se preocupe, puede nombrarla.”
“—con Claire.”
“Por supuesto, no tengo nada más que hacer por hoy.”
Después de 5 calles y 2 vueltas, subiendo las escaleras verdeas, las que si tienen barandal, llegan a una grandiosa reja que tiene las letras A&B en la cúspide, sobre las cuales descansa una corona de flores. Todo el trabajo de hierro parece estar hecho a base de gigantes flores petrificadas.
Guillermo mira su reloj . . . se le hunde el pecho. Ya es un poco tarde, pero ya no hay una razón por la cual llegar a casa lo antes posible. Comprará la cena en el camino de vuelta . . . y una botella de ron.
Adentro va Maxine, luego Guillermo y finalmente Kelvin, quien cierra la puerta tras de sí. Dentro de los umbrales de la casa, Guillermo puede ver claramente una distinción entre aquel lugar y el mundo exterior. Todo huele a paz, el peligro ya no sabe en su boca. ¿Es esto lo que es un hogar? Su pecho se hunde todavía más. Trata de que los recuerdos de un futuro imposible ahora no le llenen los ojos, desbordando todo aquello que no dice, el dique de su escasa seguridad llevado a un punto crítico. La humedad derrumbándose lentamente sobre su cara lo llevará de nuevo a la orilla del mar donde la conoció. Sabe que cada vez que lo hace, la brisa de barre su corazón con bruma algún día lo convertirá completamente en un bloque de sal, uno que todas las empresas que lucran con la insoportable inaceptabilidad de una partida, esperando en los valles emocionales donde la obscuridad es más densa, más pesada, que se pega a la piel, exprimirle todo hasta convertirle en un fantasma que recurre a la pornografía, el alcoholismo, la putería, para seguir huyendo . . . pero nunca podrá huir de nada. Y lo sabe. La promesa de amanecer en otro día más brillante, apenas consciente, con la boca seca y una resaca, siempre termina por llevarlo a un día todavía mas obscuro, donde el sol sigue brillando igual pero lo siente cada vez menos. Los horizontes a los que quiere llegar son solo los bordes de su tumba, y cada vez que cierra los ojos, la única luz que hubo en su vida, la única que dejó entrar, va rondando en el laberinto de su tragedia, sin parpadear . . . ni sus parpados lo protegen de notar su ausencia. . . .
. . . y Maxine lo abraza sin dudar. Finalmente llora. Kelvin entra para preparar la sala.
En los lapsos que puede abrir los ojos, un poco distorsionadas por el mas acuoso, puede ver muchas flores y cajas, cajas grandes, apiladas por doquier.
Maxine lo sienta a su lado en el sillón más largo, dando de frente a la apenas usada chimenea. “Deja salir todo,” le dice.
Kelvin cena solo. Deja preparados otros 2 platos y sube a realizar una llamada. Aún cuando Guillermo ya ha dejado de llorar, La voz, con un tono de emoción igual al que cuando empezó, puede oírse todavía.
“Así que eso paso. . . .”
“Ya han pasado tantos días y todavía la extraño.”
“No importa,” Maxine con una sonrisa. “La verdad solo la extrañas porque le daba estabilidad a tu vida. Desde que se fue, nada ha sido lo mismo—¿cierto?—pero no tiene que serlo. Las cosas deben de mejorar. Y todo, especialmente el amor, se da de forma natural. Me contaste que incluso has rechazado a algunas personas por ella. Bueno, me parece que es porque crees que no eres digno de nadie, le tienes miedo a demostrarle a otras personas lo que realmente eres. Pero dime, ¿te has sentido mejor por rechazarlas? Quizás sientas que estás siendo responsable al no entrar en una relación, pero, querido, no lo estás siendo. Vales muchísimo como para que sigas huyendo de tomar responsabilidad de ti mismo, Sabes que tu corazón quiere amar, pero lo único que haces cuando se presenta ese amor es huir, llenándote la cabeza de mil cosas. No retrases lo inevitable, no quiero que te hagas daño.
“Pero ah, hermoso, mírate. Realmente mírate. Estás así por alguien que ya no está. Tu amor es muy grande. Tiene una fuerza inmensa. Ocúpalo en ti mismo y en alguien que realmente quiera lo mejor para ti. Quizás pienses que no es así, pero encontrarás a alguien que te ame, que pueda ver a través de todo lo que escondes, directo al tesoro de tu alma. Y ni tu pasado ni tus miedos le van a importar, por que está ahí no solo para amarte, también para enseñarte todas las cosas que hay por amar en ti: cuando la veas sonreír, cuando le haya contado a alguien de ti y al presentártelos digan ‘¡Memo! es un placer conocerte,’ cuando duerma tranquilamente en tu pecho y te diga con toda seguridad que tú eres lo que ella quiere. Y cuando menos te des cuenta, tu corazón habrá sanado, y ella te tratará igual, pero ahora estará aliviada de que puedes por fin verte como ella te ha visto desde el principio. Y no es que no vea toda la obscuridad en tu corazón, no es que sea ciega a ella, a veces, cuando no la veas, tendrá miedo, pero sus ojos brillarán de nuevo, pues sabe que eres realmente aquél que brilla por debajo de toda esa obscuridad.”
Antes de que la sonrisa de Memo se transformara en llanto, Kelvin baja al fin, sus pasos resonando en la escalera, pues baja dando brinquitos.
“¿Ya?” le pregunta a Maxine. Ella asienta. “Bueno, toma,” le dice a Guillermo, alargando el teléfono del cual ya cuelga una pila portátil.
“Amm . . . ¿yo?”
“¿Quién más, campeón?”
“Ah, uhhh, ahhhh . . . okay . . .” se pega el teléfono a la oreja. “¿Bueno?”
“Holaaa, ¿Memo?” Al oír aquella voz, el corazón de Guillermo empieza a latir de otra manera, no con ansiedad, pero con emoción.
“S-s-¿si?”
“Un placer Memo. Me llamo Eurus y—“
“¿Crees que estará bien? Eurus lleva mucho tiempo queriendo conocerlo.”
“Lo hará. Nuestra niña es la mejor.”
Cuando bajan de nuevo, la llamada todavía sigue su curso.
“—si solamente la buscas cuando estás triste, no la amas. Definitivamente extrañas la seguridad que te daba. Es más fácil regresar a lo que eras antes, porque así ya nadie podrá juzgarte por lo que eres realmente, temes abrirte con alguien más, porque como dijo mamá, crees que no te amaran. Bueno, Cariño, la realidad es que muchos y muchas te han amado, pero en tu necedad, has cerrado la puerta por un amor oxidado, que ya ni es cenizas, es carne muerta, y te vas a pudrir con ella si sigues aferrado.”
Al llegar a casa, ya muy de madrugada, Guillermo. . . . Bueno, la conclusión lógica entonces es que realmente amas a quien buscas cuando estás feliz, ¿no? . . . Guillermo estaba muy feliz. Y no podía dejar de pensar en Eurus.
. . .
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2020.04.26 06:04 DanteNathanael Sal de Amanecer - Parte 1: Capítulo I.1

Así termina el día: el reloj da la última hora sobre su circunferencia y reinicia, pero él, reflejado en el centro, lo único que puede ver es cuánto tiempo ha perdido.
Detrás del vidrio circular, vector mayor y menor del tiempo apuntan rectos hacía el opaco cielo. Desfigurados claustros posthervoreos avanzan lentamente en fila bajo la fría atmosfera de las ultimas suelas anuales de Leo. En las sonrisas de luna que logran aparecer de vez en cuando entre las grietas de la troposfera, se puede oler el petricor proveniente de la naciente Aura, cortesía de la recién bautizada Katia, vanidosa hija del vórtice tropical buscando la manera de tragarse en sus cabellos efluentes la luz del Sol, para escupirla fría, difuminada y obscura—Coyolxauhqui en el reino de Tonatiuh, imponiendo desde el ojo de su vientre atmosferas extranjeras con apocalipsis en mente, despertadores para los oxidados engranajes del mecanismo tectónico.
Debajo de todo, por fin arriba, él espera . . . no hay nada, ni tampoco ha llegado a su cuerpo. Cierra los ojos por pequeños lapsos que culminan en un esfuerzo por mantenerse despierto cambiando de posición, solamente para cerrarlos otra vez y hacerlo de nuevo. La noche cae en el horizonte lentamente, el invisible manto de estrellas moviéndose silenciosa mientras los sifones oculares, pupilas negro esterlino, llevan esa luz que hace posible verlos al reino de la inconsciencia, la promesa de vida progresivamente desvaneciéndose estrella a estrella, bulbo a bulbo, interruptor a interruptor. La cantidad de silencios a su alrededor crecen, los pasos del Sueño cada vez más audibles juntos con las campanitas llenas de almas chocando entre si paso a paso . . . el deseo de pertenecer a ellos aumenta, pero el brillo cuadrangular pide un poco mas de compañía. Y con un largo bostezo Somnolencia llega, y con ella . . .
. . . llega un bólido balido expulsado del interior de alguna casa vecina, atraído por la fina influencia de sus oídos. Refunfuña tal Caguamo, meneando la cabeza exhalando frustración en torrentes sincopados a las flautas tocadas por el viento entre árboles, edificios y telarañas de cobré y PVC. Deseando reanudar su ritual con ella, quién ya ha vuelto a la seguridad de las sombras, sin saber a estas alturas de su vida una manera constante de atraerla de nuevo cuando quisiera, y sin una vibración reciente en su mano, comienza a platicar con Caguamo, como ya es costumbre, que lo espera, con un poco de frío, en la base de la plegable escalera de aluminio que uso para subir a la azotea.
"¿Qué piensas de las ovejas, 'Wamo?"
"¡Aarf! Ggrarf, arf aarf raff . . . Raf."
"Claro, si son deliciosas, ¿pero alguna vez has visto una?—viva, no en carnitas, digo—no te parecen un tanto, no sé, ¿estúpidas? ¿inocentes?"
Caguamo levanta su rostro confundido, pequeños aglomerados de hielo hay en sus bigotes, hacia su dirección. No había comentado nada sobre su sabor . . . pero claro que lo amaba. El olor característico de un domingo, con todo y sus meteorológicos tintes religiosos, volviendo el aire más pesado, difractando la luz en un espectro más cálido, colores para algunos hogareño, que llenaría sus corazones de calor con tan solo recordarlos, pero para otros el más simple y doloroso indicador de su soledad. . . . Para nada. Caguamo compartía con su compatriota humano el dolor auditivo que era aquella nueva inquilina, con la furia propia de un chihuahua.
Dentro de las sombras, el panorama cae. Los antenados, cableados y apilados bloques negros del horizonte pronto y lejano, melenas construidas de borrosos aluzamientos y brillantes bocas poligonales adornando las caras de planas obscuridades, caen hacia arriba, inversa gravedad circadiana del profundo y fluido negro que ella ha derramado con un beso entre la superficie de sus ojos y el anverso de sus párpados. Al chocar con las magmoides nubes prekatianas liberan paquetes electromagnéticos atrapados en altas estacas de acero, vibrando al llegar a su celular, movimiento periódico que quizás no en fuerza, pero si en ritmo, es indistinguible del rebote asiento-trasero del puñado de pasajeros sentados en el metro. Todos, despiertos o no, recorren alabeadas e invisibles guías al destino de siempre . . . ¿Por qué habrían de dudarlo? En la ceguera impuesta por la subterraneidad (que dos días antes había celebrado su cuadragésimo octavo cumpleaños) las sensibilidades autogeolocalizadoras necesarias para notar que efectivamente, así como al dormir, flotando en los vientres del Sueño, el rumbo, el final, habían cambiado bruscamente por capricho de Alea, eran inmensamente escasas. Dormidos a la mitad, tan cerca y tan lejos de descansar en paz, frunciendo seños, formando sonrisas, asfixiándose a efecto retardado es su apilación horizontal, son llevados a un lugar que reconocen como el mismo, pero que no podría estar más lejos de serlo.
Las ofrendas de todos los alabastrones presentes se alzan hacía los ventiladores negros.. El sonido generado por el vórtice es solamente audible cuando el metro se paraliza en miedo, junto con todos adentro. Buscan quedarse callados, el más mínimo sonido puede ser malinterpretado. La respiración disminuye, las lenguas paran de moverse en sus cavidades bucales, los audífonos empiezan a susurrar, aquella comezón debe de esperar . . . ¿esa luz estaba parpadeando cuando subí? La obscuridad del túnel empieza a multiplicarse, extendiendo su cuerpo en contra de las ventanas, crujiendo, vibrando . . . nadie parece notarlo, pero, pero, lo oyen, ¿no? Cada vez todo se hace más fuerte. . . . Es . . . no no, solo es el reflejo de sus audífonos en la ventana. Ja. Juré que era un rostro afuera de la ventana . . . está dentro, ¿no? ammm, no . . . algo definitivamente se acerca . . . viene de muy lejos, corriendo por el túnel, trayendolo consigo . . . si, los oigo, oigo sus dientes castañeando de hambre, deletreando mi nombre en sus estómagos. . . . Aquí vienen. . . . Un gran borrón naranja pasa hecho la Mocha por las ventanas, silbando crujiendo, cientos de siluetas difuminadas entre si derritiéndose por la velocidad en la obscuridad de su anonimato . . . nada fuera de lo usual. Mira todo pasar, suspirando en alivio. Vuelve a cerrar los ojos. Por lo menos hasta que oye el rechinido de los frenos. Cara a cara, no se atreve ni a ver los reflejos que piden un poquito de sus ojos, una mordida visual, un grito inaudible clamando por digestión cerebral . . . siente que algo se abre paso sobre el mar capilar, sale por la ventana y aterriza en el techo con un estrudendo. Lo único que puede oír es el ventilador succionando sobre al aire que exhala pesadamente. Sudor empieza a ser secretado, el calor aumenta hasta que algo sobre ella empieza a decir, un susurro encantador, un gran siseo, mientras todo yace unánime y petrificado, "Si recuerdas qué es la luz al final del túnel, ¿no?" Ella no responde. "Parece que no . . . que lástima, pensé que lo recordabas." Trata de alertar alguien, pero todo está hecho piedra, incluso ella, de la cabeza para abajo, su miedo y eso lo único con aparente permiso de moverse. "Aura, Aura . . . la luz al final del túnel es otro tren . . . la luz al final del túnel—" Por fin logra alzar la cabezs, sumida en miedo, sudor y desesperación, en el momento exacto para ver cómo el ventilador ya no está girando, y entre la rejilla desciende rápido como la Miseria, "—s o y y o."
Al fondo del vagón, visibles a través de un infrecuente valle de espaldas, dos hombres se saludan con los puños, uno de ellos silbando la melodía de Mi destino fue quererte. Sin soltarse, el otro, vestido de azul, mangas arrugadas y recogidas hasta el codo, revelando un reloj en cada muñeca, empieza a cantar “. . . maldigo al amor.” Sus manos empiezan a bailar en el reducido espacio que tienen. Muchos empiezan a sentirse incomodos, no están acostumbrados a ver la felicidad nacer de la nada. Un muchacho empieza a sonreír con ellos mientras que en los altavoces se les da los buenos días a todos con información sobre la estación que se aproxima. Sí, sí, nunca debes de olvidar sonreír. . . . Parece que él pensaba lo mismo hasta que entre gritos inesperados, Aura despierta del trance y logra ver en su cara una mueca para que la tierra se lo tragase, tirando la pequeña sonrisa que había logrado extraer de su interior al aire, el ventilador succionándola . . . pero la tierra ya se los había tragado a todos: el roce de su pene contra las nalgas de un señor habían despertado las fantasías reprimidas de su juventud, liberando a manera de supresión insultos y movimientos para mentarle la madre:
“Para pendejo no se estudia.”
“¿Lo dice por experiencia?”
Pero el peso del Amanecer hunde su rostro y su vigilia de nuevo entre cientos de suaves pelos sintéticos, propios de su almohada—afelpada chaqueta color cobertor, modelo hombro, con olor a suavizante y perfume—dejándola salir seis estaciones después de la planeada. Su destino es la escuela, la maldita escuela.
“¿Si pasaste?”
“Si, y no gracias a ti, maldito ‘storbo,” corriendo a las escaleras, 4 pasos por cada paso de persona normal.
Ring-ring. Extraída de la cama, Alán expide una serie de bostezos indivisibles. Coloca su desnudo pie izquierdo sobre la fría gravedad, espera un segundo, y descansa el derecho sobre la rejilla del compañero delantero. Con una mano silencia la desesperada alarma, con la otra vierte tinta negra de su pluma en símbolos latinos, pigmentos diluidos formando cadenas que denotan en claro-obscuro las ideas recibidas sobre el papel adiestrado. Las lagañas que bordean sus ojos se extienden en trenzas segmentadas hasta la tenue cuadrícula azul con fondo blanco, medio centímetro cuadrado de blancura, treinta y seis por cuarenta y nueve cuadritos, más bordes—blanco como el de su pijama, procediendo a quitársela con sonambulico fervor: primero la camisa, revelando la falta de ropa interior superior, enseguida los pantalones, dejando como huella de su presencia un patrón pintado en carne viva, montañas en contracara a las presentes en el elástico que lo mantenía adherido a su cintura. Todo cayendo a la misma velocidad. Al pasar a la siguiente página, esquina superior derecha, continua cepillándose los dientes, arriba-abajo, escribiendo izquierda-derecha, palabra tras palabra, deslizando sus ya calcetados pies dentro de un cómodo calzado sucio. Primero izquierdo, cruz, orejitas, nudo iniciando por la derecha, otro nudo más, después derecho, lo mismo. Seguridad, firmeza, libertad, alas para volar hechas de nilón y algodón. Finalmente ha acabado, la clase ha terminado y todos podemos relajarnos hasta que arribe otro metro atrasado, trayendo el clima del túnel, los vientos estacionarios presentes en la obscuridad llenando las arcas del andén, aventados a treinta kilómetros por hora más su velocidad natural. Variable. Demasiado variable. Cierra los ojos, no quieres que nadie entre en ellos, no quieres que nadie vea lo que hay en ellos.
“¿Por qué siempre llegan tarde?" Y al verlas tomadas de la mano, Alán añade "—¿y juntas?”
Un par de huh's desentonados y unísonos, lagrimitas de bostezo saliendo de los ojos de Kessandra y la anillada por Insomnio mirada perdida de Aura le responden.
Se toman de las manos en la forma particular de "hermanas" recién reconciliadas. El pulgar e índice de Kessandra formando un anillo falángico que, con sus internas sombras, logra diferenciar los de otra manera indiferenciables pigmentos de sus pieles, PMS P 37-9 C, dinámico a la temperatura ambiental y corporal—la anchura y profundidad de sus pares de ojos el único punto de anclaje del que todos pueden decretarlas como amigas, en vez de familiares, diferentes constelaciones, misma obscuridad.
"¿No han visto qué hora es?" continúa Alán.
Kessandra al fin se atreve a verla—09:07—al levantar la cabeza hacia el cuadrangular reloj sobre el pizarrón. Al bajarla, la punta de su nariz despliega el panel de notificaciones del estratégicamente posicionado celular de Asán, donde antes de retroceder y levantar sus puños, vislumbra debajo de la hora atrasada por un minuto, una serie de mensajes insoportablemente falsos con una tal "Linx", que días antes, vagando por las calles que de alguna u otra manera conectan a la burbuja de existencia de la preparatoria con el mundo exterior, la había visto con él, tomados de la mano, compartiendo con bromas y risas altisonantes una orden de tacos de canasta, frijol y papa por el olor, con un helado de la nevería más cercana, fresa, uva y choco-chips, caminando a una velocidad casi lo doble que la suya hacia Tlalpan.
"Shiinga tu madre, pende—" Entre i'es y e's, burbujea a la superficie de su consciente sensorial el espacio negativo, ciento cuarenta y tres punto ocho por sesenta y nueve punto cinco por ocho punto cinco milímetros, dejado por el vacío que su celular creó en su mochila al saltar de su posesión a la de otro sin su permiso, retribución monetaria o ya de mínimo un "gracias," apagando el final de su oración mientras Aura, ahora libre, camina hacía su lugar. Una mirada registra cada uno de sus movimientos.
Caminando, suelta un suspiro. Todos creen que se trata de un lenguaje pneumático por descifrar, pero nadie se atreve preguntar. Ella misma se ha percatado de esto, por lo que de vez en cuando expira versos de Blake y Lorca en un amateur morse. Pero hoy no se trata de eso, pues al saludar al resto, se pregunta cómo es que llega todas las mañanas sin recordar el trayecto ("¿Qué onda?"), con la ligera sospecha de haber vivido ya éste día ("Hola Aury, te ves preciosa." Ay: "Gracias, bebé.") de manera exacta. ("Hola chicos.")
Al ajustarse los garabatos del pizarrón poco a poco a sus ojos, cree haber leído algo relacionado a lo escrito alguna vez, aunque la memoria visual de un "proceso subconsciente" no puede ser traída a la consciencia, y las palabras "arco reflejo" sólo le recuerden a la entrada de su hogar anterior, memorias de un domingo por la mañana. La sigue mirando.
Con el Sol alcanzando su cénit, montañas apenas visibles, rugir incesante de motores, cláxones, comercio, pasos y risas sobre los pasillos, las paredes haciéndose más chicas con el paso del día, el reducir inquebrantable de la paciencia y los niveles de atención, sobre las empolvadas losas gris penitencia y tras mucho debatir interno, una figura se alza por detrás de los bosques de queratina teñida de colores extracapilares, aproximándose a ella mientras su respiración se hace más pesada.
"¡A!—Aura . . ."
Pausa la escritura, su mirada asciende y desciende al confirmar la forma de la voz . . . y suspira de cansancio. Pero él continúa, titubeando en su nervio-sismo: "¿Cómo e-estás?"
Al recordar lo dicho por su madre, tan repentino pero esperado como un relámpago en medio de la tormenta, Aura se toma firme y bruscamente de la chaqueta blanca de Ródian, usando el impulso para levantarse unos centímetros de su asiento y decirle, en un tono desinteresado y ahogado, cerca de su oreja: "Ah. Hola, Rod."
"¿Recuerdas lo de ayer?"
"No," responde bruscamente, hundiendo los ojos en su siguiente aliento, "no recuerdo ni cómo llegué aquí hoy, mucho menos los días anteriores; ¿qué hay de ti?" Pero antes de dejarlo responder, su madre de nuevo presente, vuelve al tema: "Ammm . . . No. ¿Qué fue lo que dije ayer?"
"Bueno, me dijiste que te sentías sola y querías compa—"
"¡Ahhh! Si."
"Y . . . Y pues—"
"¿Ajá?"
"Quedamos en salir. Además, me dijiste que—"
"¿Enserio dije eso?"
"Ammm. Si."
"Ah . . ."
"—me dijiste que te recordara, porque estabas un poco ebria."
"Creo que no fue solamente un poco, Ródian."
"¿Mande?"
"No, nada . . . Demasiado."
"¿En-tonces?"
"Si, seguro. ¡Ya qué!"
Ródian, un momento sin decir nada, se convulsionaba con tan grandiosa oportunidad. Aura le despertó.
"Búscame al salir."
"Claro."
Aura, Aura, su nombre rondaba incansable en las espirales de su pensamiento. Por un lado, se generaban memorias de posibles futuros, por el otro, con considerable mayor peso, un torrente presurizado de ingeniosa envidia y excelente mentira dejaba caer frente a su tercer ojo las memorias del famoso—por lo menos para él—muro de su hermano. Una pared patronizada con lazos y clavos de los que pendía ocasio-nalmente una impresión de 10x13 centímetros de algún tiempo en el pasado, a pie de recuerdo el nombre de la acompañante en turno, y por debajo la fecha y una aproximación de las coordenadas, tomadas de Gmaps, del lugar y el tiempo donde fue extraído aquel momento. Los lazos varían en color: hay una gran cantidad de rojos, los cuales, retorciéndose en las ápsides de la pared, finalmente regresan, tras separarse en T'es y reconformarse en Y'es, hasta un circular vacío central donde pareciera que habría de colgar una fotografía que aún no había sido tomada; y azules, verdes y negros, brotando en pasajeros callejones, resaltando puntos y fotografías que Ródian no comprendía, pero que su hermano, encantado con su palacio mental exteriorizado, siempre miraba todas las mañanas, para revitalizarlo.
"Una foto de las fotos, eh."
"Así parece ser. Quizás no deberíamos de llamarles fotos, si no capturas . . . engramamos bucles de los cuales no sabemos en dónde está su origen."
"Oye, ¿y si nosotros somos el origen?"
"Mira pequeño . . . Deberías ya estar en camino, migrando hacia las regiones fronta-les, en donde con tus habilidades servirías más para lo que se lleva a cabo detrás de aquellos rangos misteriosos. Y-Y no me digas—"
"Oh, quiero intentarlo."
Sola de nuevo, nota el acre olor originado por la quema de sustancias ilícitas en la calle vecina alcanzándola tras haber envuelto a todo el salón, entrando por la lejana ventana paralela a ella. Había encantados y había asqueados. La plasta azulada leve-mente bosquejada que el Amanecer resalta siempre sus contornos de, al alzarse y transformarse en el Atardecer, ya ha desaparecido por la reducción por contamina-ción del horizonte y su lejanía según el observador. Juntos, función y límite se deslizan en el mismo plano que los anticuados pantalones obscuros del profesor. "Bienvenido 23, por favor, antes del 49. Y 16, al extremo derecho, si es tan amable." Sobre las abscisas siguen corriendo datos y líneas, mientras gira su cabeza hacia la ventana, con asco de frente, ora al pizarrón, ora a su cuaderno, mismo asco, recreando las mociones ritualistas con las que despierta cada mañana, mojando sus ojos con lágrimas que, negándose a correr expulsadas de las órbitas hacia el suelo, hacía el centro de la tierra, empiezan a flotar, haciendo todo el uso posible de su tensión superficial, frente a su visión para contaminarle la vista con atmosféricas imágenes de ella, ésta mañana, frente a su espejo, contorneada por la niebla de su Insomnio. . . . Pues un sueño no sería tan aburrido . . . ¿O sí? Pero ya ha ocurrido tanto, por tanto, que ya no se inmuta mucho . . . No, no, no es la rutina, es que la rutina ya no cuadra dentro de lo que según ella, en algún momento, pensó que la llevaría a ser feliz; la lista de Cosas que valen la Pena hace un tiempo que ya fue olvidada, tanto para agregar, como para tachar, pues ahora la dinámica de su vida funciona a partir de la búsqueda de pretextos para seguir despierta, seguir con su vida de cualquier manera . . . Recuerdos y sueños, pasado y futuro, nunca presente . . . Quizás allí esté el problema . . . Quizás. . . . Y quizás hoy mismo descubra sí, sus sospechas confirmadas, alguna vez ha despertado realmente.
A sus apagados ojos cafés llegan fumarolas expirándose en patrones circulares, llevando su mirada, con cada grado recorrido aumentando el volumen acumulado ya dentro de ella desde hace años de su desesperanza, hacia el típico cuadro en el que se la vive y regocija Alán—que en realidad es la imagen típica de cualquier semipareja que se pueda encontrar en ese lugar, en cualquier salón, en cualquier jardinera, intentos por vencer la manera en la que todo parece perder calor progresivamente, incluso dentro de los corazones de aquellos que juran amarse con todo el corazón—lo que concuerda mucho con él, pues lo único que tiene fuera de promedio es su panza y su altura, ambos sobre la norma.
Vaya.
Aura se pregunta si alguna vez podrá dejar de verla—en realidad, verlas—de esa manera. Se “aprieta” dentro de su pantalón al centrar su vista en nada más y nada menos que en una de sus tantas tontas fantasías de pobre enamorado. Chica original y despampanante. Realmente la quiere, la quiere para esto y el otro. La mezcla de sus simplezas, dadas por ser partícipes de un mismo espectro en género opuesto, le da sabor a todos sus encuentros, encuentros en cuyos rumbos se pinta la orgánica corona de una pura Necesidad de Amor. Trap y reggaetón resonando con rock y hip-hop. Las voces de vodka, tequila adulterado, las famosas y queridas aguas locas, encantan los sentidos con la mirada concentrada de erotismo de unas medias lunas en celo, un movimiento de cadera o de cabello o de ambos, tejiendo y empujando con sus atracciones y sus repulsiones la tan buscada Receta Hormonal. En crestas se dice "son sólo tuyas" y otras tantas invitaciones para iniciar el fuego, en sus valles se ven frondosos abandonos e idas-sin-despedidas, tan originales en argumentos y disculpas, como cuando Alán piensa en cómo se congela cada vez que la(s) ve y cómo se calienta cada vez que la(s) besa, mucho más si le permite(n) un par de toques—aunque no muchos, disculpa, tiene(n) novio. . . . Y piensa que todo ello lo acerca a algún día encontrar a la indicada, aunque no se dé cuenta que solamente, con cada capa de lubricante vaginal de distinta procedencia añadida sobre su cabeza, solo reduce el círculo en donde persigue su propia cola, llegando beso tras beso a un punto donde no tenga más remedio que escoger entre parar a encontrarse o tragarse a sí mismo “sin querer.”
O eso se pinta mentalmente ella, con todos los grises del pantalón de Alán y el azul mezclilla de los ajustados jeans de Linda: colores celestiales familiares de aquel día. Pues . . .
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2019.02.22 19:03 0010110101102011 Marc, la sucia rata (Poemas y cosas sueltas)

"No se puede conversar con los anarquistas, tienen tanta razón que molestan."

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NO ME DEJES
Otoño. Que sea otoño. Que sea otoño y que llueva. Mucho. Que haya leños ardiendo en un brasero. Y un gato. Que haya un gato y que sea negro y que mire de amarillo y que se enrosque y que nos enseñe un poco a vivir. Pero por sobre todas las cosas que sea otoño. Que le falte un vidrio a la ventana. Que entren por ese hueco la lluvia y el frío. Que tengas ganas de besarme. Muchas ganas. Que un hombre te espere en otra parte. Que sea otra vez otoño. Otoño y Que llueva. Y que no vayas. Que te quedes conmigo. Que sea otoño otra vez y que te quedes.
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Cabalga sobre mí. Aprisióname entre tus piernas y cabálgame. Cabalga. Agujeréame con la dura furia. Átame con cintas de cuero y agita tu látigo sobre mi espalda. Cabálgame. Empápame en el sudor de tu cuerpo. Cabalga sobre mí. Haz que te obedezca. Cabálgame. Dime qué soy y cuánto valgo. Claudícame. Extiéndete sobre mí como si fueras un pesado océano.. Asfíxiame. Cabálgame. Dime que me quieres y desaparece para siempre de mi vista.
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-Si eres capaz de mantenerte calmo ante los policías que arrastran a un joven manifestante.
-Si puedes impedir que tu corazón manche de rojo las paredes de tu cuarto.
-Si puedes mirar por TV mientras tomas un martini la marcha obsesiva y circular' de esas mujeres.
-Si puedes soñar pero le tomas medidas y le pones límites a tu sueño.
-Si eres equilibrado como para entender que una despedida es un hecho tan natural como un encuentro.
-Si sientes que no te contamina toda la mierda que te rodea.
-Si después de perder al ser que más querías consigues rehacerte en quince segundos y volverte a enamorar en el segundo siguiente, entonces...
Eres un verdadero monstruo, hijo mío. Tuya es la tierra y lo que hay en ella.
(-------------------------------------)
Suicídense
por favor suicídense
por asco por locura
por resentimiento por narcisismo
para no dejarse morir lentamente
por asombro ante la maldad
por asfixia por horror
por soledad
por amor
dentro de lo posible por amor
pero por favor
suicídense.
Y si alguien les pregunta
qué hora es
respondan sin dudarlo
es la hora de suicidarse.
(-------------------------------------)
Va a la iglesia todos los sábados a las seis de la tarde. Se confiesa y luego, a falta de una imagen más dichosa de su dios, se pone de rodillas ante ese cadáver semidesnudo que cuelga del techo. Lo mira fijamente. Al cabo de unos instantes ve que esa cara triste sonríe y le guiña un ojo. Entonces la prostituta se pone de pie. Hace una extrañísima señal de la cruz y se marcha hacia su trabajo. Sábado tras sábado. Entra en la iglesia. Se dirige al confesionario. Le dice al sacerdote que se acostó con un hombre. Que le resultó absolutamente imposible resistir la tentación de sentir del sexo del hombre entre sus piernas derramándole calor. Se explaya en los detalles. Sí, padre, precisamente porque fue demasiado bueno es que es tan grande el arrepentimiento. Se dirige hacia el altar, lo mira a dios, espera la guiñada y sale rumbo al trabajo. Entra en la iglesia. Se arrodilla ante el confesionario, Le cuenta al sacerdote que se acostó con ese hombre otra vez. Y con un amigo de él. Sí, al mismo tiempo. Que no. Que no la obligaron, pero que la indujeron, Da todos los detalles que puede hasta que la voz del cura la interrumpe. Y claro que está arrepentida. Lo mira a dios en el altar hasta que éste le guiña el ojo y parte hacia su trabajo. Entra en la iglesia. De rodillas ante el confesionario le describe al sacerdote su experiencia más excitante de la semana. Sí, con ese hombre y con el amigo. Y con dos chicas más. Sí, todos juntos, si no que gracia. No, cama no había. Sobre una alfombra enorme. Que sí, que lo bueno era la cantidad. Y la variedad. Que su arrepentimiento es tan grande como la satisfacción con que se fue a dormir esa noche. Luego el guiño de dios, la señal de la cruz y el trabajo. Al costado de la ruta sus compañeras le preguntaban a qué va a la iglesia todos los sábados. Ella, les dice que va a contarle sus pecados al cura. Las prostitutas le preguntan por qué lo hace. Y ella les responde: -Para que el cura se entere de una vez por todas de qué va la vida, y sepa lo que se está perdiendo. Luego, la prostituta vil, ruin y descarada, alza la vista al cielo y le guiña un ojo a dios.
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Los jóvenes de la ciudad comenzaron a suicidarse de pronto y sin que nadie supiera el motivo. No se podía caminar por la calle sin tropezar con algún cadáver. Muchos temían pasar cerca de los edificios sabiendo que podía caérseles un cuerpo encima. Los jóvenes saltaban al cielo desde las ventanas, reptaban mirando automóviles del lado de abajo, cantaban incomprensibles canciones en los túneles subterráneos, se lanzaban al río con una culpa atada al cuello. Era todo un riesgo andar por la ciudad en semejantes circunstancias. Las mayorías respetables exigieron que se tomaran medidas de seguridad. Los organismos oficiales se hicieron cargo y ya no se ven cadáveres de jóvenes por la calle. Los matan ellos. Sólo las minorías marginadas se quejan: han privado a los jóvenes de la única libertad que poseían.
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No.
Yo no fui el arquitecto de mi propio destino, ni el musicalizador, ni el director de fotografía, ni la cortadora de negativos, ni el maquillador. Yo no fui el arquitecto de mi propio destino. No me dejaron alcanzar un balde de sangre para llenar alguna vena, ni siquiera pude dar una mano para que lo pusieran de pie a mi esqueleto. Nada. No fui invitado a la inauguración de tan precario y fundamental monumento. No me pidieron ni la más breve opinión, ni siquiera un sí o un no dados con la cabeza. Participaron todos menos yo. Se metieron sin que los llamara. Se atribuyeron grados de parentesco, derechos y afinidades. Asistieron a mi entronación para vestir de fiesta sus egoísmos, tal vez porque tampoco a ellos les habían permitido ser los arquitectos de sus propios destinos. Intentaron convencerme de que yo era el arquitecto de mi propia vida cuándo ya me habían rajado los cimientos, retorcido las columnas, aplanado la bóveda. tapiado los ventanales, humedecido los sótanos, oscurecido las claraboyas y entristecido las raíces del jardín. Hubo uno que escribió que había sido el arquitecto de su. propio destino. Allá él con su andamiaje. Yo no construí nada. No fui el diseñador de la catedral de mi culo ni del burdel de mi alma.
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Las prostitutas toxicómanas son solidarias. No hacen daño a nadie pero son expulsadas del mundo civilizado. Las prostitutas toxicómanas son las únicas reservas de amor que le quedan a la humanidad. La humanidad las expulsa, y en ellas expulsa al amor. Hipócrita, erotofóbica y despiadada, la humanidad las expulsa. Las prostitutas toxicómanas son solidarias. Le dan amor al ciego, al que no tiene dientes, al deforme, al calvo libidinoso, al tarado mental, al obrero hastiado. Reciben unas monedas a cambio, es verdad. Pero las mujeres respetables cobran aún más caro y son incapaces de dar amor a quien le falta una pierna, un ojo o la inteligencia. Las prostitutas toxicómanas son solidarias. Aman por la paga, pero aman. Las prostitutas toxicómanas son buenas en su trabajo y no entienden por qué las expulsan del mundo civilizado.
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Espero que seas vos. Aunque veas este libro en manos de un policía... el intruso es él, este libro fue escrito para vos. Para que lo encontraras, para que lo robaras. Para que sepas que no puedo descifrar tu clave, pero que mientras escribía estas páginas, estabas en mí y te lo pasabas bien.
(-------------------------------------)
No dejes que se vaya. Si se va no lo verás nunca más. Si se va hablará otros idiomas. Se cubrirá con ropas nuevas, Aprenderá distintas formas de placer. Descubrirá que era hermoso estar a tu lado pero que no eras imprescindible para respirar. No lo dejes ir. No puedes dejar que se vaya. Hazte un sitio dentro de sus pulmones. Asesínalo, pero no lo dejes ir. Los que se van no vuelven, los que vuelven son siempre otros. Apunta directo a su corazón y dispárale toda la muerte. Tienes el derecho otorgado por el demente tribunal del amor. Asesínalo. Te absolveremos los que hemos amado alguna vez. Pero no lo dejes ir, porque cuando se deja partir a alguien, ya no se lo ve nunca más.
(-------------------------------------)
Después de cada pico. Inmediatamente después de quitar la aguja de tu vena, te abrazabas a sus piernas, a su cuello. La besabas. Te detenías minutos como siglos en su sexo. Lo lamías, lo aprisionabas, lo besabas, lo sorbías, lo chupabas, lo bebías, lo penetrabas con la lengua. Después del pico. Inmediatamente después. Justo cuando se te partía la cabeza de música. Cuando galopaban elefantes azules dentro de tus brazos. Te dijo -No me toques. Cerró las piernas. Se apartó de tu lado. Te lo dijo después de un pico. Inmediatamente después de quitar la aguja de tu vena. Se apartó de tu camino. Justo cuando te inclinabas a besarla, a gastar tu pico en amarla. -N o me toques. Lo dijo con una sonrisa estúpida y pura. Su "no" fue una flecha inocente lanzada al aire y estabas en pleno vuelo. No podrías aterrizar en los aeropuertos de su sexo. Ella no había despegado. Te dejó solo en el cosmos. No negó su sexo. Negó algo más hermoso. Negó todos los días. Las otras veces. Los picos anteriores. No la tenías para lamerle los pies, para besarla toda. Te quedaste inmóvil, aferrado a tus piernas. Empezaste a lamerte las rodillas. A quererte como un adolescente que oculta su cara entre las rodillas, un adolescente que se enfrenta a su primera soledad. Te perdiste en la montuña más alta. Un mal pico. Sabías la consigna: hay que amarse. Para sobrevivir, hay que amarse. Te besaste las rodillas. Te besaste los hombros. Buscabas un antídoto para la distancia. Te habías ido lejísimo sin ella. No la tenías para lamerle de los pies, para besada toda.
(-------------------------------------)
En la oscuridad las palabras golpean contra las paredes. No me dejes. Retumba en el ciclo helado su voz diciendo no me dejes. Caen pesados, heridos de muerte de amor, los sonidos de las palabras en una profundidad sin oídos. Un perderse para siempre en el vacío. Un herirse la piel con el filo de la luna. Un golpearse contra la indiferencia. Una explosión de venas, huesos y células en algún rincón del pecho. El dolor impulsando una reacción en cadena. El dolor multiplicando una figura mutilada en infinitos espejos. No. Me. Dejes. Un apagarse todas las estrellas de dos en dos de diez en diez de mil en mil. No me dejes no me dejes no me dejes.
(-------------------------------------)
La mujer deja caer deliberadamente un objeto que se estrella contra el suelo. Sonríe. Hasta ayer, su casa era un santuario, una prisión. Para moverse en ella, la mujer le pedía permiso a los objetos. Pedía disculpas por vivir. Ignoraba que podía ser libre. Nadie se lo había dicho nunca. Ahora un hombre se lo ha enseñado. Le ha mostrado la despiadada alegría de la libertad. Arranca una cortina y se la ajusta alrededor de su cintura. Recorta la foto de un desnudo y la pega sobre una naturaleza muerta. Le ha sido revelada su libertad y por eso nada desea más en el mundo qua entregarse al hombre que la liberó. Ser su esclava.
(-------------------------------------)
¿Cómo junto todos los pedazos? No me dejes. Tenés que quedarte conmigo porque solo vos sabes si creo en algo a veces. Tenés que quedarte para decirme si está bien o si está mal o si no es asunto mío. Tenés que quedarte para decirme quién soy, para que no lo olvide, para que no me lleve un rayo hacia el centro de la tierra. No podes irte porque sólo vos sabes si quiero seguir viviendo. No me dejes. Aunque todo sea incierto pedime que salte (yo cambio la música por oír tu voz), pedime que salte en la oscuridad pero no me dejes. No me dejes.
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2018.10.25 14:22 allianceMcloud La Playa Final

Me desperté, todos mis sentidos se recobraron en una fracción de segundo, me encontraba aturdido por la cantidad de información que mi cerebro estaba procesando. No había pasado mucho tiempo, pues seguía siendo de noche. La luna volvió y con ella la luz, a mi alrededor no había nadie, ni pueblerinos ni danzantes tampoco estaba ella. Me asuste y estremecido busque por todas lados un rastro, huellas, algo que me indicara hacia donde correr, hacia donde ir. Estaba desesperado, no había rastro de aquel ritual en la playa, incluso cualquier señal de la hoguera había desaparecido. Mis manos temblaban , quería llorar, la había perdido, busqué en mis pantalones por alguna pista, nada, no encontré nada, mis ojos empezaron a humedecerse cuando delante de mí a unos 50 metro vi un cigarro y a otros 50 metros la colilla de otro, ella lo había logrado, sabía que lo que alguna vez me había hecho enojar, ahora me ayudaría a encontrarla. Seguí el rastro de colillas y partes de cigarros hasta que me adentre a la maleza cercana, la luz no era suficiente para seguir viendo las colillas, tenía que buscar alguna otra opcion, pense por unos segundo y al no encontrar mejor solución, corri en la dirección que mi corazón me decía que la encontraría.
Finalmente encontré una luz amarillenta proveniente de una choza no muy distante de donde había encontrado la última colilla, tome una rama, me arme de valor y decidí bordear la choza y escuchar que pasaba dentro, ahí estaba, era su voz y la voz del anciano que mantenían una plática cuyo tema no lograba entender. Pensé en mis opciones, vi a mi alrededor, no había nadie más, solo ella, el anciano y un pobre diablo que no tenía el coraje suficiente para entrar y sacarla de ahí. Me encontraba sentado en medio de la oscuridad, pensando en todas las opciones de escape, cuando escuche mi nombre, hablaban de mí, ella gritaba que no sería capaz de hacerlo, que debía haber alguna otra solución, me asome por la ventan la vi de espaldas, ella estaba enfurecida, gritaba y movía sus brazos, seguí una conversación ella sola, fue justo ahí cuando el anciano habló pero su boca no se movió, no quitó la vista del fuego y sus palabras me helaron la sangre.
-Bienvenido de vuelta, espero hayas descansado, pasa por favor, te estábamos esperando.
Ella volteo, me vio y empezó a llorar. - ¿por qué no te quedaste en la playa? tenias que haber ido por el coche, tenías que venir a rescatarme, sacarme de aquí, te deje un camino de colillas hasta nuestras cosas. Justo termino estas palabras y mi mundo entero se vino abajo, una fuerza sobrenatural, me jalo a la cabaña y lo entendí, ella estaba ahí en contra de su voluntad.
Pude verlo todo, quise gritar, quise moverme y salir de ahí, su cara hinchada de tanto llorar, sus ojos rojos y su esperanza hecha añicos, le falle. Observe lo que estaba dentro de este lugar macabro, miembros, partes de cuerpos, manos, tórax, piernas y pies de niños, ancianos y gente que ya no era útil para los pueblerinos, se los estaban comiendo, los usaban en la comida del lugar, no era pescado lo que comimos, eran personas.
-Esta bien que te asombres, todo mundo lo hace, es necesario para adaptarte, no necesitas articular tus preguntas, aquí estamos en un espacio abierto y lo escuchó todo. Los conozco, sé lo de sus madres, se que los extrañan. Se que odia a su padre y que tu no toleras a tu hermano, Aquí no necesitan una familia, no estarán solos nunca más, no hay necesidad de seguir viajando, encontraron eso que tanto anhelaban, escuche sus súplicas y permití que entraras, a diferencia de ella tu destino no era estar aquí pero a veces puedo ser piadoso.
- Hijo de puta déjanos ir, no queremos estar aquí, son unos enfermos, malditos degenerados, comen personas, se estan comiendo niños maldita sea ¿qué clase de lugar este? ¡dios mio, dios mio, ayudame! No nos conoces, solo estas jugando con nuestra mente, yo puedo manipular lo que sabes de mi, no se como le haces pero no eres nadie… -Grite
- Puedes seguir pidiendo su ayuda, aquí él no existe, realmente el dejo de existir hace siglos. Solo estoy yo y ella y lamentablemente para ti querido amigo, te irás cuando yo lo diga. Además: - al abrir su boca esta vez, no salió su voz normal, sino la de ella, era exactamente su voz y su manera de hablar- “Bien sabes que fumo porque es un suicidio aceptado por la sociedad, cualquier idea de recompensa o gusto al cigarro es nada más que una excusa con la cual podemos hacer que la gente acepte que queremos morir y no nos critique estas acciones autodestructivas”. La conozco mejor de lo que tu la conoces, sé por qué fuma, se que la levanta en la madrugada, se que la hace gritar, que la lleva al orgasmo.
Ella empezó a retorcerse, hacer diferentes gestos y paso de gritar de agonía a un no censurado gemido de orgasmo en tan solo unos segundos, su respiración aumentaba y las lágrimas no dejaban de caer de su mejilla. Ella ya no controlaba su cuerpo y el anciano no dejaba de sonreír en todo este proceso.
- ¡Eres un malnacido, hijo de puta, dejala en paz!
Dejó de llorar, dejó de estremecerse y se compuso en tan solo un segundo, parecía que lo ocurrido nunca hubiera pasado.
-Será mejor que te calles, escuchalo maldita sea.
-Es una chica lista, ahora entiendo por que ha sido elegida. Como le mencionaba, la razón por la cual están aquí es que ustedes ,al igual que yo en mi tiempo, buscan un lugar para vivir, realmente vivir, ser libres y al mismo tiempo ser parte de una unidad. Aquí en la playa encontrarán todo lo que necesite, comida, cobijo y la naturaleza estará a tu mando- la señalo-.
- ¿Por qué ella? que tiene ella que hacer con todo esto. pregunte.
- Aunque supiera no es de tu incumbencia, tu estas aqui gracias a ella, si por mi fuera ni siquiera te permitirá estar aquí presente, como todos los demás, te comeriamos y arrojaremos al mar. Así que por tu bien, no hables que me dirigo a ella. No soy yo quien los escoge, a mí me escogieron al igual que ahora te escogieron a ti. La comida ha faltado y nuestras mujeres dejaron de ser fértiles hace ya unos años, lo supuse por el viento, lo sentí en el mar y el sol ha estado más frío, supe que mi tiempo se acercaba y que eventualmente llegaría ella.
Ella no se encontraba en shock al igual que yo, creo que la conversación que estábamos teniendo era ajena a ella y que el anciano tenía su propia conversación con ella, pues no dejaba de llorar y en vez de estar confundida, empezaba asentir al minuto. Quise sujetarle la mano, quise golpear al anciano, pero mi cuerpo dejó de ser mío, estaba encerrado en una armadura sin poder cargarla.
- Ahora a tu pregunta, sí, todos ellos eventualmente dieron su vida por el pueblo, claro los que se ofrecieron, los otros pues como tu eran forasteros, gente que entró en esta realidad sin ser invitados, gente pecadora, gente común y lamentablemente no hay cabida para más personas así que los niños forman parte de la dieta básica. Nadie se queja y todos se adaptan, para ti es canibalismo, para nosotros la fuente de la vida eterna.
No me habia fijado pero lo unico que existia en mi vista era la choza, por las ventanas había una oscuridad infinita, la luna había dejado de existir de nuevo y no podía decir a ciencia cierta cuánto tiempo llevábamos en la cabaña, estaba agotado, exhausto y la voz del anciano se adentraba cada vez más en mi mente. Ella se levantó lentamente, se dirigió a una de las paredes de la choza y tomó algo que no podía percibir bien, era una especie de mazo, uno como esos con lo que se ablanda la carne. Le sonrió al anciano y giró suavemente hacia mi, me miro, me beso la frente, caminó unos pasos hacia atrás y me sonrió; sabía que la había convencido, sabía que la voz del anciano se había mezclado con la suya, no me había dado cuenta pero nunca estuve a tiempo de salvarla, la mire, le rogué que no lo hiciera, que la amaba, que mi futuro era ella y que sin ella no hubiera ido nunca a ninguna parte, lloré como nunca lo había hecho, el amor que un dia fue mi vida ahora me la quitaria. Cerré los ojos y escuche el golpe, después silencio absoluto.
-¡Levántate maldita sea, no tenemos mucho tiempo, apresúrate que si se despierta estaremos perdidos!
-¿¡Qué has…!? Gracias mi amor.
Tome el mazo y corrimos lo más rápido que pudimos, intentamos no hacer ruido, pero no fue necesaria tanta cautela, todos los pueblerinos estaba en un trance, eran marionetas sin su titiritero, se mecían, estaban en stand by. Corrimos más rápido aún, note que las casas ahora se veían desgastadas, sin colores, destruidas por el tiempo, lo que parecía al inicio viviendas vibrantes con vida, ahora eran parte de un pueblo fantasma, vi cómo uno a uno los habitantes caían como fichas de dominó.
-¡Por fin, ahí está!- gritó señalando el coche.
- Pero, ¿Donde estan las llaves?- pregunte desesperado, mi respuesta llegó al instante vi como las saco del bolsillo trasero de su pantalón, apretó el botón y escuché la alarma del coche. Mala idea pense y su repercusión vino inmediatamente, el sol apareció en su cenit al instante cegándonos momentáneamente, las casas retomaron su color y los pueblerinos despertaron, nos vieron y corrieron hacia nosotros.
-¡Enciende el motor, rapido, no tenemos tiempo, se acercan!. grité con todas mis fuerzas.
- ¡Eso intento, maldita sea, demonios, no puedo! sus manos temblaban y no acertaba a meter la llave en el arranque. Fue ahí cuando escuche la voz del anciano, distante pero persistente.
-No hay vuelta atrás, no hay escapatoria.
Estaba desesperado, en el coche se respiraba el olor a orina y lo único que veía era a la gente rodear el auto, lo golpeaban y lo mecían. Estábamos tan cerca de ser libres, tanto que podía imaginarme regresando a casa, hablando con mi padre, buscando a mi madre, solucionando todo lo que me había hecho escapar, sería un hombre nuevo, sería alguien diferente.
- Por favor, arranca. - sollozó.
Escuchamos la marcha del auto y ella pisó a fondo atropellando a quien sea que estuviera en el camino, había sangre en el parabrisas, se había estrellado tras golpear al danzante que la noche anterior me había sujetado, lo lograríamos, saldríamos de ésta, por el retrovisor vi como los habitantes de ese pueblo maldito, se iban marchitando, se apagaban, algunos convulsionaban y caían muertos al suelo. Manejó a toda velocidad hasta la salida del pueblo y volví a respirar.
-Estuvo bastante cerca, que demonios pasa en ese lugar, tenemos que ir a la policía, tenemos que hacer algo, es… son unos caníbales, son unos animales.- le grite mientras lloraba. noté que ella no había hablado desde que tomamos la carretera.
- ¿Estás bien?- le pregunté preocupado.
- Estoy embarazada.- Me lo dijo con una voz quebrada y serena. Me miro, acarició mi mejilla y vi como lentamente una gota escapó de su ojo. Lo entendí, ella debía de ofrecer a nuestro hijo , sacrificarlo para regresarle la vida al pueblo. Su mandíbula temblaba, luchaba por decirme algo y fue justo ahí, cuando al abrir su boca, sus ojos cambiaron de color, ya no eran los bellos ojos verdes a los que estaba acostumbrado, se tornaron grises y de su pecho salieron miles de risas desesperadas, eufóricas, era la risa del anciano. La realidad me cayó como un balde de agua helada, nunca dejamos al anciano, nunca vi su cuerpo en la choza, nunca tuve tiempo de realmente verla, ella ya no estaba, ella ya no existía, su voz se había mezclado con la de los otros miles que ocupaban su cuerpo, sus ojos no tenían vida y mientras más camino recorríamos más vieja se hacía, su piel se arrugaba, se ajaba y se caía. Hasta que no pudo más, soltó el volante, grité e intenté tomar el control, pero no podía dejar de verla, era vieja, irreconocible, ya no era aquella mujer que cargaba con mi hijo. No pude estabilizar el coche y nos estrellamos.
Amanecí en el hospital, con intenso dolor de cabeza, cuando pregunte donde me encontraba, en qué ciudad estaba, la enfermera me dijo el nombre de la ciudad por donde habíamos empezado, mi ciudad, la ciudad donde antes vivía, la ciudad que quería abandonar y que según mis cuentas hace más de 10 días habíamos abandonado. Me contó que había estado involucrado en un accidente de tráfico, respire profundamente, estaba aliviado, tal vez había sido una pesadilla o una realidad creada en mi cabeza tras el choque, le pregunté a la enfermera por la mujer que me acompañaba, me miró y me respondió:
-¿Una mujer? Joven, usted viajaba solo, se volteo en la carretera a una buena distancia de aquí, a unos metros de la playa, tuvimos que transportarlo en helicóptero pues su estado era muy grave.
-No, viajaba con mi novia, estábamos cerca de la playa. Me exalte, empecé a respirar muy rapido, mi corazón se quería salir de mi pecho, ella no estaba, ella no estaba conmigo, no pude haberme imaginado todo este tiempo, intenté levantarme y entre en shock, las piernas no me responden, no podía moverlas, la respuesta era obvia, ya no tenía piernas. Grité desesperado, la enfermera pidió ayuda y un par de enfermeros entraron y me dieron un tranquilizante. Lo demás ya lo sabe oficial pues aquí estoy como usted mandó, sentado en una silla de ruedas, mientras le cuento mi historia.
-Me parece fascinante todo lo que me está contando, incluso lamento decirle que me es difícil de creer. Agradezco que me haya compartido todo esto, pero eso no resuelve mis dudas ni el misterio de su grave accidente. Lamento decirle que por lo extraño de la situación y lo importante de su testimonio sobre la desaparición de Lucía Velázquez, nos hemos dado la libertad de revisar sus cosas y en lo que quedaba de su pantalón encontramos una nota la cual decía: “Me he tomado la libertad de quedarmelas como aperitivo, no vuelvas nunca”.
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2016.01.19 10:51 anarxy_XXX Los laboratorios y los conejillos de indias...El genocidio del neoliberalismo.

A continuación lo que voy a escribir, es un hecho de dificil digestión, pero una realidad que algun día se castigará tanto como el holocausto, pues solo ante la distancia del tiempo la humanidad aceptará la burrada que se ha hecho en décadas.
Parece mentira, pero es cierto, los economistas, carecen de laboratorios, donde poner en practica las teorías, y así como en ciencia se "sacrifica" un animalito en pro del ser humano o se va lejos donde no haya personas para experimentar X teoría cientifica, o médica etc...en economía no se porque( si lo se) decidieron que latinoamerica, o áfrica eran esos "animalitos".
La despectiva forma de observar estos continentes y tratarlos como los mismos conejillos de indias, sin respeto y por debajo de occidente ha hecho que no solo sean miles las víctimas si no MILLONES que superan incluso a los campos de exterminio de auschwitz.
Lo cuento con mucha pena, con vergüenza de la humanidad que me toca vivir, y aunque estoy del lado que quiere arreglarlo vivo y soy de occidente, y deberé cargar con la culpa de la barbarie que hicieron y que estan haciendo con estos continentes.
NO quiero irme tan lejana al tiempo como Los reyes cátolicos, porque en una época donde no había ni siquiera higiene, no puedo culpar de estupideces humanas los aires de superioridad; pero quizás si hay en esencia esa aceptación de lo divino o de convencimiento de que se hace por el bien, cuando es desde la raiz misma todo un cúmulo de acontecimientos vergonzosos.
Cuando escribo esto no es llamar poco listo a alguien, si no que hay culturas que los idolos y el lider tienen un componente social que nos cuesta entender en occidente, pero que en paises donde la religión sigue siendo un placebo para esperanzar y dar sentido a una vida muy dura en algunos casos, el Dios esta muy presente en la Naturaleza y en la existencia de la vida como un hecho cotidiano, y la pasión y los sentimientos hermanos como eje de supervivencia de los colectivos hace que se les vea como culturas manipulables y mentes porosas que se les pueda dar medicinas sin que se cuestionen que ese hombre puede que no sea TU HERMANO.

El experimento de Milton Friedman en Chile y los chicago boys

Hay auténticos estudios que encontrareis en internet
https://youtu.be/VDRBaw3DrdI
https://youtu.be/Oc1PzSZP1OI
Este señor pese a tener un premio NObel, algun día se le recordará como el padre del engendro que mató miles de personas de hambre, injusticia y miseria.
Le siguió en la lista después de probados fracasos argentina, colombia, mexico...y podemos contar españa
Pues las caracteristicas de la aplicación siempre son las mismas:
fijo me deje muchas, pero ¿os suena?...no hablo del momento actual de españa si no de las consecuencias probadas que como digo ha originado millones de muertes tortuosas , mucho más baratas que las originadas que las hechas por los campos de exterminio , pues ni barracones ni terrenos, si no simplemente dejar morir lentamente a la población
Africa es otro laboratorio
El experimento belico como eje de exterminio para hacerse con los recursos naturales
La actividad bélica no ha cesado en las últimas décadas. Los gastos militares globales han aumentado constantemente desde el año 1999 y se cree que superarán los niveles más altos alcanzados durante la Guerra Fría al final del año 2006. El gasto militar global puede alcanzar este año la cifra de 1,06 billones de dólares, lo que representa 15 veces más de lo que se invierte en ayuda humanitaria. En 2005, el gasto global en armas era un 34% más elevado que en 1996.
Algunos de los países más pobres del mundo, incluyendo Botswana, la República Democrática del Congo, Nigeria, Ruanda, Sudán y Uganda están entre los que doblaron su gasto militar entre 1985 y 2000. Y no son los únicos, en el curso 2002-2003, los gobiernos de Bangladesh, Nepal y Pakistán invirtieron más en gastos militares que, por ejemplo, en programas de salud.
En el año 2004, el Servicio de Investigación del Congreso de los EEUU estimó que los países de Asia, Oriente Medio, América Latina y Africa gastaron 22.500 millones de dólares en armas, un 8% más que en el año 2003. Esta suma hubiera permitido a dichos países escolarizar a cada niño y niña y reducir la tasa de mortalidad infantil en dos terceras partes para el año 2015, respondiendo así a dos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
los Palestinos, desde hace más de 50 años bajo la bota del sionismo (en la Franja de Gaza la pobreza afecta al 79% de la población; la situación en Cisjordania, donde viven 2,5 millones de palestinos, es tan desalentadora como las condiciones de los 1,5 de Gaza), el caso de Africa, donde, tras un reguero de guerras y genocidios, se esconde los intereses de los países .desarrollados. en las materias primas del continente (petróleo, coltán, diamantes …)
imposible contar las millones de muertos...
Este azote con pruebas fehacientes del experimento más cruel que se pueda recordar, tortuoso y lento donde como en un síndrome de estocolmo, la victima se convierte en aliado de su agresor, se lleva dando décadas ya y sigue aplicandose y vendiéndose como la formula del crece pelo, ante personas que igualmente que los vendedores de un circo con mucha labia y asombro venden la fórmula del desarrollo avalada por un premio NObel...pero solo hay muerte a sus espaldas...
las politicas sociales, o los derechos humanos, no son izquierdas o derechas, pero lo venden así para polarizar la sociedad
Lo más sencillo para que la victima sea cómplice es crear polarizaciones sociales, crear bloques enfrentados y desencadenar odios irracionales, para después desde la lógica del odio se coloque lo social en un plano llamado izquierdista y el desarrollo que ellos llaman en la derecha, pero esta falacia se vende muy bien más cuando se toca el espacio íntimo y se juega con la llamada propiedad privada, en una lógica que raya hasta el absurdo pero que coo instinto de supervivencia al que tiene le vuelve un ser ultra protector pensando que le quitaran su espacio vital
Algo tan absurdo como eso vuelve a la gente en irracional y sobre protectora aunque no haya fundamento y se le introduce muy bien que el Estado se hará con sus bienes...falaz hasta decir basta, pero lo creen , sin darse cuenta que el intervencionismo del régimen precisamente lo hace el ´regimen neoliberal convirtiendo en ejes de una economía plana y carente de brillantez ante unas metas de crecimiento desbocado en absorciones de emporios unilaterales a fines al gobierno .
Donde mejor se ve este reflejo visualmente es en la arquitectura , donde todos los edificios se construyen en patrones identicos sin identidad propia y en bloque, sin ningun tipo de arte o gracia si no con afan de ofertar...
Pero yo no voy a caer en algo que es un completo lavado de cerebro y que lógicamente necesita una desprogramación , si no que a donde voy es que cualquier politica que se haga TODA debe ser social, para la sociedad y todas y cada una de ellas aunque presentaran diferentas fórmulas economicas deben crearse a partir de los DDHH como pilar raiz de cualquier propuesta.
Insisto, no es izquierdas o derechas, esta etiqueta solo es un objetivo para justificar los laboratorios del genocidios y asalto a la humanidad y derechos humanos.
Esta denuncia que hago quizás se adelante a mis tiempos unas décadas, aunque miles de personas ya estan despiertas y unidas, pero no se atreven a llamar a las cosas por su nombre, en un plano de falsa democracia donde la hipocresia y el aval de votos puede hacerlos en asesinos consentidos por la población, en aparatos donde son "nobles" compañeros...pero yo no soy una militante de nada, ni una burocrata, y me atrevo a decir que este plan diabolico es un autentico genocidio a escala mundial.
Pero en esta ocasión no es la guerra la que debería despertar si no la llamada del hombre al sentido fraterno de un igual y el derecho a existir sin tener que justificar su existencia como ser productivo. El problema está en la conciencia y el corazón del ser.
Un abrazo.
http://www.elranchodejonas.com/assets/images/Noticias/2015/BOMBA-DE-AMOR.jpg
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2015.01.13 23:10 timeiscoming Una meditación/traducción audio-inspirada, resultado de mis memorias de Naguanagua, Valencia, Edo. Carabobo y la situación actual en la que vive despóticamente nuestra querida VZLA.

La ciudad tranquila, un niño de pueblo con mirada desafiante Nunca habla, nunca juega tomó un camino diferente y, por fín perdió el rumbo Ahora las calles rojas No hay celebraciones, no hay desfile Nada sucede en este lugar aburrido Pero, Dios mío, cómo todo cambió Siempre he dicho que algo anda mal Con el pequeño y extremo Ramón El Largo Nunca se echaba a reír, nunca sonreía Hablaba solo durante millas y millas y millas Te espera el patíbulo, le digo Mantén tu sonrisa y ríete todo el día Piense de nuevo en este lugar aburrido Para los niños pequeños, y la forma en que pronto cambiarán Todos rezan, "La sangre nos mancha y nos limpia" Bueno, todas las cosas verdes murieron cuando llegó Ramón a este lugar Él dijo: "No te atrevas a preguntar por qué me han maldecido de llevar esta cara" Ahora bien, todos sabemos por qué los niños le llamaban Ramón Cara e Culo Cuando sacó la pistola del bolsillo, y cayeron toditititos.
Detrás del hotel vagabundo oí un violín y una mandolina, Manteniendo el ritmo en una vieja tabla de lavar y pisando fuerte en el suelo. Vi a gente de todas clases bailando en grupos de dos y cuatro patas, Villancicos sobre los días de la antigüedad, y lo que depara el futuro. En el centro había una gran caldera que ellos agitaban, Y había árboles alrededor que ardían. Le pregunté a un hombre sin dientes ¿Quiénes son todas estas personas? Y él dijo: "Somos jaboneros, Y estamos trabajando. " A medida que se agita el Cielo y la Tierra, que se combinarán en uno, Y todo eran todos y cada uno era todo. A medida que se agita escuché un toque de trompeta, Y todo eran todos y cada uno era todo.
Seguir a la multitud nos proporciona seguridad Las ciudades enajenan a las personas Muchas de las cosas que quieres, no valen nada Si logras un intento, felicítate Sobrevivir puede tomar una gran cantidad de energía Todo es una parte integral de todo lo demás Casi nadie encuentra su pareja Si no te conocen, no te quieren conocer La madre naturaleza siempre gana Desperdiciar, malgastar Todos queremos las mismas cosas - has elegido todo lo que te ha sucedido
Somos parte de la tierra La gente quiere verse guapa y la soledad no es contagiosa La violencia se transmite de generación en generación Las multitudes crean su propio poder Todos los que conoces son un espejo de ti mismo Tareas que quedan pendientes se vuelven más difíciles El progreso lleva tiempo per la experiencia te da opciones La gama de personalidades es interminable La mayoría de la gente rara, quieren serlo Las personas se aferran a lo que no pueden tener Los mecanismos de defensa son heredados El poder se pasa a los que están cerca de él Una talla para todos no queda El hombre occidental está demasiado separado de la naturaleza Y los intereses personales deben venir antes de los intereses comerciales Sólo tú te cojes a ti mismo y la autoestima es básica para el éxito Y va a pasar mucho tiempo antes de que el sexo sea seguro y saludable El dolor interior se percibe en el exterior Sólo ciertos tipos son religiosos y muchos artistas no lo son Puedes tener lo que quieras Un tribunal de justicia está diseñado para intimidar Mantente conectado con tu ser interior Vivir aumenta el conocimiento Y cuando mueres, estás muerto Escucha los cuentos y romantízalos, ¿Cómo nos gustaría seguir el camino del héroe? Jactarse el día en que los ríos han sido invadidos, ¿Cómo nos elevaremos a la altura de nuestro halo? Escucha los cuentos como todos racionalizamos Nuestro camino hacia los brazos del salvador, Fingiendo todas las pruebas y las tribulaciones; Ninguno de nosotros realmente ha estado allí. No como tú.
Hermanos ignorantes en los fieles Se reúnen alrededor de la compasión vomitada, Ahórrate la bilis. Ninguno siquiera puede aguantarte una vela. Cegado por sus decisiones, estos hipócritas no verán. Pero lo suficiente acerca del Judas colectivo. ¿Quién podría negar que fuiste el que Iluminó su pequeño pedazo de lo divino? Y esta es mi pequeña luz, un regalo que me has pasado a mí; Que voy a dejar que brille para guiar de forma segura en tu camino, tu camino a casa. Oh ¿qué van a hacer cuando las luces se apaguen Sin poder guiar a todos a Sion? ¿Qué van a hacer cuando los ríos se invadan Aparte de temblar sin cesar? Alto es el camino, pero todos los ojos están sobre el terreno. Fuiste la luz y el camino y sólo leerán de tí. Sólo ruego que el cielo sepa cuando subirte de nuevo
Diez mil días en el fuego son suficientes; Te vas a casa. Tú eres la única que puede mantener la cabeza bien alta, Agitar los puños a las puertas del cielo diciendo: "¡He llegado a mi casa ahora! Tráeme el espíritu, el hijo y el padre. Diles que su pilar de fe ha ascendido. ¡Ya es hora! ¡Es mi tiempo ahora! ¡Dame mis alas!"
Establecido como estoy en mis caminos y mi arrogancia, Con la carga de la prueba arrojada sobre los creyentes. Fuiste mi testigo, mis ojos, mis pruebas, una incondicional. Luz del día se oscurece dejando fluorescentes fríos. Es difícil de verte en esta luz. Por favor, perdona esta sugerencia audaz, pero Si ves la cara del Creador esta noche, Miradle a los ojos, decidle: "Nunca he vivido una mentira, nunca tomé una vida, pero seguramente salvé una. Aleluya, es el momento para que me traigas a casa." Algunos dicen que el fin está cerca Algunos dicen que veremos pronto el Armagedón Yo sinceramente lo espero Me harían bien unas vacaciones para escapar de esta mentira carnavalesca Aquí en este puto hueco sin esperanza llamada Caracas La única manera de corregirlo es limpiar todo, de una En cualquier jodido momento, cualquier día de mierda Aprende a nadar, te veré en la Bahía de Maracaibo
Preocúpate por tu figura y Preocúpate por tu café con leche y Preocúpate por tu demanda y Preocúpate por tu peluca y Preocúpate por tu Prozac y Preocúpate por tu piloto y Preocúpate por tu contrato y Preocúpate por tu carro Es una mentira carnavalesca y esperpéntica Algunos dicen que un cometa caerá del cielo Seguido por las lluvias de meteoros y maremotos Seguido por las fallas que no puede quedarse quietas Seguido por millones de atónitos ratones de Noruega A la mierda Chavez y Maduro y A la mierda todos sus clones A la mierda todos los pistoleros Aspirantes reggaetoneros Aprende a nadar A la mierda todo lo retro A la mierda tus tatuajes Vete a la mierda con tus adicciones y A la mierda tu memoria corta Aprende a nadar A la mierda todas estas actrices inseguras Aprende a nadar Porque estoy rezando para que llueva Y estoy rezando por marejadas Quiero ver el planeta cediendo terreno Quiero ver todo irse hacia abajo No sólo me llaman pesimista Trate de leer entre líneas No puedo imaginar por qué no le darías bienvenida al cambio, mi amigo
Ángeles en la línea de banda Desconcertados y burlones. ¿Por qué el Padre le da a estos seres humanos el libre albedrío? Ahora están todos confundidos. No saben, estos monos parlantes, ¿que Edén tiene suficiente para todos? Hay tanto en este jardín sagrado, tontos monos, Donde hay uno, se obligan a dividirlo Justo en dos Ángeles en la línea de banda Desconcertados y confundido Padre los bendijo a todos con La Razón. Y esto es lo que eligen. Monos matando monos por trozos de La Tierra Monos tontos les dan pulgares, Se forjan una cuchilla, y donde hay una se obligan a dividirla Justo en dos.
Monos tontos les dan pulgares, hacen un garrote para atacar a su prójimo ¿Cómo sobreviven de manera equivocada? Es un misterio. Repugnante es aquella criatura que desperdicia la capacidad para levantar un ojo al cielo, consciente de su tiempo efímero aquí. Cortar y dividir todo justo en dos Lucha a través de las nubes, sobre el viento, sobre el cielo y Lucha sobre la vida, sobre la sangre, sobre el aire y la luz, Sobre el amor, sobre el sol, sobre otro. Lucha por el momento, por el privilegio de ascender. Ángeles en la línea lateral (de nuevo) En la banca con paciencia y razón Ángeles en la línea lateral (de nuevo) Curiosos de saber cuándo terminará esta lucha a brazo partido.
No siempre tiene forma Casi nunca tiene nombre De repente tiene una horquilla, quizás una cola Pero el mal está vivito y coleando Podría caminar erguido, saliendo del infierno Podría venir a caballo cruzando la nieve profunda Tierruo y grasoso, muerto de hambre Ponte de pie en la torre y grita, el mal está vivito y coleando Puede que sea demasiado humilde como para querer hablar Puede que tenga un pájaro empapado en sangre entre los dientes Cielos ahumados y las abejas en el pozo Tal vez en un palacio, puede que esté en las calles Puede estar aquí entre nosotros en una playa llena de gente Puede estar dormido en un motel de carretera Cuando la medianoche ha llegado a su fin pero el día no arranca Lo único que te di fue un corazón roto Es difícil de admitir, pero es fácil de notar Que el mal está vivo y bien. Conserva tus riquezas y yo coseré mis puntos de sutura, No puedes hacerme pensar como tú, mundano. Tengo un mensaje para todos aquellos que piensan que Pueden grabar sus palabras en mi cerebro T.V. ¿qué necesito? ¡Dime a quién creerle! ¿Para qué la autonomía cuando un botón lo hace todo? Así que escucha, escuchen todos. Han visto ya el dolor del ojo maldito. Es hora de alejarse del teleférico fundido Y cuando finalmente vemos la luz sutil, Esta peculiaridad en la evolución comenzará Para que podamos vivir y recrear T.V. ¿qué debo ver? ¿Dime quién debo ser? Vamos a hacerle un favor a la madre y dejar caer un nuevo dios de la pared Desde las profundidades del mar Hasta las copas de los árboles Para el asiento de un niño perezoso ¡Mirando a una pantalla de plata! En el aullido del viento viene una lluvia punzante La vemos clavando las almas en el árbol del dolor A partir de estas luciérnagas, un brillo de color rojo-naranja Verás la cara del miedo corriendo, asustado en el valle El plomo revienta en el cielo azul y nadie se alarma En este viento de saltamontes, se escucha un estertor Donde Jacobo luchó contra el ángel y el ángel fue derrotado Plantas una semilla demoníaca; Levantas una flor de fuego Te percatas de la quema de cruces, miras las llamas como suben Se me aparece un hombre Su cara roja como una rosa en arbusto espinoso Como los colores de una escalera real Y está pelando los billetes de a dólar Cacheteándolos hacia abajo: Cien, doscientos, mil Y puedo ver esos aviones de combate Al otro lado de las chozas de barro, donde los niños duermen Por los callejones de una calle tranquila de la ciudad Tomas la escalera al primer piso Lentamente haces girar la llave y abres la puerta Un hombre le respira a un saxofón Y a través de las paredes se oye el gemido de la ciudad Afuera es América Al otro lado del campo puedes ver el cielo desgarrado Ver la lluvia a través de una herida abierta que golpea las mujeres: los niños corren a los brazos de Nuestra Am3rika
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2015.01.13 23:04 timeiscoming Una meditación/traducción audio-inspirada, resultado de mis memorias de Naguanagua, Valencia, Edo. Carabobo y la situación actual en la que vive despóticamente nuestra querida VZLA.

La ciudad tranquila, un niño de pueblo con mirada desafiante Nunca habla, nunca juega tomó un camino diferente y, por fín perdió el rumbo Ahora las calles rojas No hay celebraciones, no hay desfile Nada sucede en este lugar aburrido Pero, Dios mío, cómo todo cambió Siempre he dicho que algo anda mal Con el pequeño y extremo Ramón El Largo Nunca se echaba a reír, nunca sonreía Hablaba solo durante millas y millas y millas Te espera el patíbulo, le digo Mantén tu sonrisa y ríete todo el día Piense de nuevo en este lugar aburrido Para los niños pequeños, y la forma en que pronto cambiarán Todos rezan, "La sangre nos mancha y nos limpia" Bueno, todas las cosas verdes murieron cuando llegó Ramón a este lugar Él dijo: "No te atrevas a preguntar por qué me han maldecido de llevar esta cara" Ahora bien, todos sabemos por qué los niños le llamaban Ramón Cara e Culo Cuando sacó la pistola del bolsillo, y cayeron toditititos.
Detrás del hotel vagabundo oí un violín y una mandolina, Manteniendo el ritmo en una vieja tabla de lavar y pisando fuerte en el suelo. Vi a gente de todas clases bailando en grupos de dos y cuatro patas, Villancicos sobre los días de la antigüedad, y lo que depara el futuro. En el centro había una gran caldera que ellos agitaban, Y había árboles alrededor que ardían. Le pregunté a un hombre sin dientes ¿Quiénes son todas estas personas? Y él dijo: "Somos jaboneros, Y estamos trabajando. " A medida que se agita el Cielo y la Tierra, que se combinarán en uno, Y todo eran todos y cada uno era todo. A medida que se agita escuché un toque de trompeta, Y todo eran todos y cada uno era todo.
Seguir a la multitud nos proporciona seguridad Las ciudades enajenan a las personas Muchas de las cosas que quieres, no valen nada Si logras un intento, felicítate Sobrevivir puede tomar una gran cantidad de energía Todo es una parte integral de todo lo demás Casi nadie encuentra su pareja Si no te conocen, no te quieren conocer La madre naturaleza siempre gana Desperdiciar, malgastar Todos queremos las mismas cosas - has elegido todo lo que te ha sucedido
Somos parte de la tierra La gente quiere verse guapa y la soledad no es contagiosa La violencia se transmite de generación en generación Las multitudes crean su propio poder Todos los que conoces son un espejo de ti mismo Tareas que quedan pendientes se vuelven más difíciles El progreso lleva tiempo per la experiencia te da opciones La gama de personalidades es interminable La mayoría de la gente rara, quieren serlo Las personas se aferran a lo que no pueden tener Los mecanismos de defensa son heredados El poder se pasa a los que están cerca de él Una talla para todos no queda El hombre occidental está demasiado separado de la naturaleza Y los intereses personales deben venir antes de los intereses comerciales Sólo tú te cojes a ti mismo y la autoestima es básica para el éxito Y va a pasar mucho tiempo antes de que el sexo sea seguro y saludable El dolor interior se percibe en el exterior Sólo ciertos tipos son religiosos y muchos artistas no lo son Puedes tener lo que quieras Un tribunal de justicia está diseñado para intimidar Mantente conectado con tu ser interior Vivir aumenta el conocimiento Y cuando mueres, estás muerto Escucha los cuentos y romantízalos, ¿Cómo nos gustaría seguir el camino del héroe? Jactarse el día en que los ríos han sido invadidos, ¿Cómo nos elevaremos a la altura de nuestro halo? Escucha los cuentos como todos racionalizamos Nuestro camino hacia los brazos del salvador, Fingiendo todas las pruebas y las tribulaciones; Ninguno de nosotros realmente ha estado allí. No como tú.
Hermanos ignorantes en los fieles Se reúnen alrededor de la compasión vomitada, Ahórrate la bilis. Ninguno siquiera puede aguantarte una vela. Cegado por sus decisiones, estos hipócritas no verán. Pero lo suficiente acerca del Judas colectivo. ¿Quién podría negar que fuiste el que Iluminó su pequeño pedazo de lo divino? Y esta es mi pequeña luz, un regalo que me has pasado a mí; Que voy a dejar que brille para guiar de forma segura en tu camino, tu camino a casa. Oh ¿qué van a hacer cuando las luces se apaguen Sin poder guiar a todos a Sion? ¿Qué van a hacer cuando los ríos se invadan Aparte de temblar sin cesar? Alto es el camino, pero todos los ojos están sobre el terreno. Fuiste la luz y el camino y sólo leerán de tí. Sólo ruego que el cielo sepa cuando subirte de nuevo
Diez mil días en el fuego son suficientes; Te vas a casa. Tú eres la única que puede mantener la cabeza bien alta, Agitar los puños a las puertas del cielo diciendo: "¡He llegado a mi casa ahora! Tráeme el espíritu, el hijo y el padre. Diles que su pilar de fe ha ascendido. ¡Ya es hora! ¡Es mi tiempo ahora! ¡Dame mis alas!"
Establecido como estoy en mis caminos y mi arrogancia, Con la carga de la prueba arrojada sobre los creyentes. Fuiste mi testigo, mis ojos, mis pruebas, una incondicional. Luz del día se oscurece dejando fluorescentes fríos. Es difícil de verte en esta luz. Por favor, perdona esta sugerencia audaz, pero Si ves la cara del Creador esta noche, Miradle a los ojos, decidle: "Nunca he vivido una mentira, nunca tomé una vida, pero seguramente salvé una. Aleluya, es el momento para que me traigas a casa." Algunos dicen que el fin está cerca Algunos dicen que veremos pronto el Armagedón Yo sinceramente lo espero Me harían bien unas vacaciones para escapar de esta mentira carnavalesca Aquí en este puto hueco sin esperanza llamada Caracas La única manera de corregirlo es limpiar todo, de una En cualquier jodido momento, cualquier día de mierda Aprende a nadar, te veré en la Bahía de Maracaibo
Preocúpate por tu figura y Preocúpate por tu café con leche y Preocúpate por tu demanda y Preocúpate por tu peluca y Preocúpate por tu Prozac y Preocúpate por tu piloto y Preocúpate por tu contrato y Preocúpate por tu carro Es una mentira carnavalesca y esperpéntica Algunos dicen que un cometa caerá del cielo Seguido por las lluvias de meteoros y maremotos Seguido por las fallas que no puede quedarse quietas Seguido por millones de atónitos ratones de Noruega A la mierda Chavez y Maduro y A la mierda todos sus clones A la mierda todos los pistoleros Aspirantes reggaetoneros Aprende a nadar A la mierda todo lo retro A la mierda tus tatuajes Vete a la mierda con tus adicciones y A la mierda tu memoria corta Aprende a nadar A la mierda todas estas actrices inseguras Aprende a nadar Porque estoy rezando para que llueva Y estoy rezando por marejadas Quiero ver el planeta cediendo terreno Quiero ver todo irse hacia abajo No sólo me llaman pesimista Trate de leer entre líneas No puedo imaginar por qué no le darías bienvenida al cambio, mi amigo
Ángeles en la línea de banda Desconcertados y burlones. ¿Por qué el Padre le da a estos seres humanos el libre albedrío? Ahora están todos confundidos. No saben, estos monos parlantes, ¿que Edén tiene suficiente para todos? Hay tanto en este jardín sagrado, tontos monos, Donde hay uno, se obligan a dividirlo Justo en dos Ángeles en la línea de banda Desconcertados y confundido Padre los bendijo a todos con La Razón. Y esto es lo que eligen. Monos matando monos por trozos de La Tierra Monos tontos les dan pulgares, Se forjan una cuchilla, y donde hay una se obligan a dividirla Justo en dos.
Monos tontos les dan pulgares, hacen un garrote para atacar a su prójimo ¿Cómo sobreviven de manera equivocada? Es un misterio. Repugnante es aquella criatura que desperdicia la capacidad para levantar un ojo al cielo, consciente de su tiempo efímero aquí. Cortar y dividir todo justo en dos Lucha a través de las nubes, sobre el viento, sobre el cielo y Lucha sobre la vida, sobre la sangre, sobre el aire y la luz, Sobre el amor, sobre el sol, sobre otro. Lucha por el momento, por el privilegio de ascender. Ángeles en la línea lateral (de nuevo) En la banca con paciencia y razón Ángeles en la línea lateral (de nuevo) Curiosos de saber cuándo terminará esta lucha a brazo partido.
No siempre tiene forma Casi nunca tiene nombre De repente tiene una horquilla, quizás una cola Pero el mal está vivito y coleando Podría caminar erguido, saliendo del infierno Podría venir a caballo cruzando la nieve profunda Tierruo y grasoso, muerto de hambre Ponte de pie en la torre y grita, el mal está vivito y coleando Puede que sea demasiado humilde como para querer hablar Puede que tenga un pájaro empapado en sangre entre los dientes Cielos ahumados y las abejas en el pozo Tal vez en un palacio, puede que esté en las calles Puede estar aquí entre nosotros en una playa llena de gente Puede estar dormido en un motel de carretera Cuando la medianoche ha llegado a su fin pero el día no arranca Lo único que te di fue un corazón roto Es difícil de admitir, pero es fácil de notar Que el mal está vivo y bien. Conserva tus riquezas y yo coseré mis puntos de sutura, No puedes hacerme pensar como tú, mundano. Tengo un mensaje para todos aquellos que piensan que Pueden grabar sus palabras en mi cerebro T.V. ¿qué necesito? ¡Dime a quién creerle! ¿Para qué la autonomía cuando un botón lo hace todo? Así que escucha, escuchen todos. Han visto ya el dolor del ojo maldito. Es hora de alejarse del teleférico fundido Y cuando finalmente vemos la luz sutil, Esta peculiaridad en la evolución comenzará Para que podamos vivir y recrear T.V. ¿qué debo ver? ¿Dime quién debo ser? Vamos a hacerle un favor a la madre y dejar caer un nuevo dios de la pared Desde las profundidades del mar Hasta las copas de los árboles Para el asiento de un niño perezoso ¡Mirando a una pantalla de plata! En el aullido del viento viene una lluvia punzante La vemos clavando las almas en el árbol del dolor A partir de estas luciérnagas, un brillo de color rojo-naranja Verás la cara del miedo corriendo, asustado en el valle El plomo revienta en el cielo azul y nadie se alarma En este viento de saltamontes, se escucha un estertor Donde Jacobo luchó contra el ángel y el ángel fue derrotado Plantas una semilla demoníaca; Levantas una flor de fuego Te percatas de la quema de cruces, miras las llamas como suben Se me aparece un hombre Su cara roja como una rosa en arbusto espinoso Como los colores de una escalera real Y está pelando los billetes de a dólar Cacheteándolos hacia abajo: Cien, doscientos, mil Y puedo ver esos aviones de combate Al otro lado de las chozas de barro, donde los niños duermen Por los callejones de una calle tranquila de la ciudad Tomas la escalera al primer piso Lentamente haces girar la llave y abres la puerta Un hombre le respira a un saxofón Y a través de las paredes se oye el gemido de la ciudad Afuera es América Al otro lado del campo puedes ver el cielo desgarrado Ver la lluvia a través de una herida abierta que golpea las mujeres: los niños corren a los brazos de Nuestra Am3rika.
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